Nací en un pequeño pueblo de Extremadura, pero fue en Torredelcampo, cerca de Jaén, donde crecí y eché raíces. Desde joven sentí que el entorno me quedaba estrecho. El deseo de conocer lo que había más allá me llevó a estudiar Periodismo, y desde entonces no he dejado de moverme.

Mi formación se ha ido construyendo entre caminos diversos: un máster en Cine Documental, una especialización en Fotoperiodismo, y múltiples cursos vinculados a la fotografía documental. Elegir este oficio me ha llevado a trabajar en lo que hiciera falta: camarera, jornalera en la viña, obrera en fábricas, y todo ello en distintos países de Europa. No reniego de ese recorrido; al contrario, me ha dado una profunda conciencia de clase y una mirada más amplia sobre el mundo que habito.

Hoy, tras muchas vueltas, vuelvo a lo mío: la fotografía. Me interesa lo que no suele mirarse, lo cotidiano, lo escondido. Trabajo desde una perspectiva documental, buscando historias que revelen lo que permanece bajo la superficie.

Al mismo tiempo, quiero ir más allá. Me propongo fotografiar y documentar las injusticias sociales, los conflictos, las migraciones, las violencias y las luchas por los derechos humanos. Lo hago desde una mirada crítica, colaborativa y comprometida, basada en la investigación periodística y el trabajo en territorio. Busco generar imágenes que informen, que dialoguen, que construyan memoria y que contribuyan a la transformación social.